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Refractarios industriales
Respuestas claras sobre revestimientos monolíticos, cementos y ladrillos térmicos para hornos rotatorios y reactores químicos.
El AL-85 está diseñado para temperaturas continuas superiores a 1500 °C, con una formulación de alta alúmina que resiste choque térmico extremo sin degradación estructural.
El CR-70 ofrece un fraguado rápido: alcanza resistencia mecánica suficiente para manipulación en 4 a 6 horas, ideal para reparaciones de emergencia en reactores de combustión forzada.
No, el LT-45 está pensado como capa de respaldo aislante detrás de un refractario denso. Su baja conductividad térmica reduce pérdidas en la carcasa del horno.
Se aplica por proyección neumática o colado en moldes, con un curado controlado de 24 horas antes de la primera puesta en servicio. No requiere cocción previa.
Sí, su alta adherencia sobre sustratos refractarios y metálicos lo hace adecuado para fijar anclajes en zonas de alta temperatura, siempre que se respete el espesor mínimo de 30 mm.
El LT-45 tiene una densidad de 0.8 g/cm³, lo que lo convierte en un aislante ligero con resistencia mecánica suficiente para soportar su propio peso en paredes verticales.
¿No encuentras tu pregunta? Escríbenos a info@kilica.com o llama al (59)4139-7085.
Más de 200 hornos rotatorios y reactores químicos en operación continua confían en nuestros revestimientos monolíticos y cementos refractarios. Estas son las voces de quienes trabajan con Kilica.
Nuestros monolíticos AL-85 soportan choque térmico extremo en hornos rotatorios de clínker, mientras que alternativas genéricas fisuran por debajo de 1300 °C.
El cemento CR-70 fragua en menos de 4 horas y alcanza resistencia mecánica suficiente para reanudar la operación en reactores químicos de combustión forzada.
Los ladrillos LT-45 con densidad 0.8 g/cm³ cortan la fuga térmica hacia la carcasa, mejorando la eficiencia energética del horno sin comprometer la integridad estructural.
Plantas cementeras y químicas de Argentina confían en nuestros revestimientos para ciclos continuos superiores a 1400 °C, con registros de mantenimiento reducidos.
Ingenieros de Kilica supervisan la aplicación del monolítico y el curado del cemento, asegurando que cada capa cumpla las tolerancias del horno rotatorio.